Silky Terrier – Perros Pequeños

Origen del Silky Terrier

El Silky Terrier surge en Australia, alrededor del año 1820 siendo el artífice de esta raza el Sr. Macarthur Little quien emigró a Sidney llevando consigo varios ejemplares de Yorkshire Terrier. Es por ello, por lo que esta raza procede del cruce de Yorkshires terriers con los Terriers australianos que se encontraban en aquella época. Al igual que ocurría como en la inmensa mayoría de perros pequeños, estos terriers eran utilizados en un principio para la caza de pequeños roedores que en aquellos tiempos eran considerados como autenticas plagas.

El primer estándar de la raza se desarrolla en el año 1900 en la ciudad de Sidney, sin embargo, a los tres años se elabora otra norma sobre la raza lo cual produjo bastantes discusiones entre los diferentes criadores de esta raza en como debería ser el Silky Terrier. Se tuvo que esperar hasta el año 1926 para que las dos vertientes de como debería ser la raza se unieran y se consiguiese un solo estándar oficial de la raza.

Durante sus inicios fue llamada esta raza Silky terrier de Sidney pero en el año 1955 se llegó a un consenso y se pasó a llamar oficialmente Australian Silky Terrier, aunque en Estados Unidos el nombre fue cambiado y tan solo se le llamaba Silky Terrier. La palabra Silky proviene del vocabulario inglés cuyo significado es sedoso (en referencia a su pelo).

Aspecto del Silky Terrier

En muchas ocasiones el Silky Terrier llega a ser confundido con el Yorkshire Terrier ya que su gran parecido los hace ser casi iguales, tan solo son diferenciados por su pelaje largo y sedoso. Su estructura es compacta y elegante, su longitud debe ser ligeramente superior a su altura a la cruz. Según su estándar Internacional (FCI) el Silky Terrier deberá ser;

  • silky terrierCabeza: Proporcional al tamaño del cuerpo de forma aplanada y sin redondeces en los ojos, siendo su longitud levemente superior desde la punta de la trufa hasta la el Stop, que desde la misma posición hasta el occipucio. El Stop (depresión naso-frontal) levemente definido. El hocico es corto y estrecho con una trufa de color negra. Las mandíbulas son fuertes con mordida en forma de tijera (al cerrar la boca los dientes de abajo descansan en la parte inferior de los de arriba). Los ojos son pequeños, de color oscuro y de forma ovalada. Las orejas de inserción alta son pequeñas, erguidas en forma de V y deben estar carentes de pelo largo.
  • Cuerpo: Ligeramente más largo que alto. Su espalda debe ser fuerte y nivelada en toda su longitud. Sus extremidades son de hueso fino y rectas sin presentar sus codos ninguna desviación hacia los lados.
  • Cola: En esta raza nos podemos encontrar con dos tipos de colas. La amputada que es de inserción alta y la porta con una ligera elevación y sin amputar que llevará sus tres primeras vértebras erectas o con una leve curvatura pero sin llegar a tocar su espalda. Ambas colas deberán ir desprovistas de pelo largo y abundante.
  • Pelaje: Irá provisto de un pelo fino, brillante y liso con un tacto sedoso. La longitud de su pelo no debe limitar el movimiento del perro y no puede ser arrastrado. Sus extremidades deberán estar desprovistas de pelo largo. En cuanto a la gama de colores, podrán ser; Todas las tonalidades del azul y fuego siendo destacados los colores más intensos y definidos. En la parte de la cola el azul deberá ser lo más oscuro posible. El mechón de la cabeza deberá ser azul o de color leonado.                                              El reparto del color azul y fuego en su cuerpo deberá ser; color fuego en la base de las orejas, hocico y lados de las mejillas y el azul desde la cabeza hasta la punta de la cola y en sus extremidades hasta cerca de la rodilla. Las zonas del cuerpo de color azul no deben entremezclarse con las de color fuego. El color negro solo está permitido en los cachorros hasta los 18 meses, posteriormente el color azul deberá ser el predominante.
  • Altura: En los machos su altura a la cruz se encuentra entre los 23-26 cm siendo en las hembras levemente inferior.
  • Peso: No existe un peso específico teniendo que ser proporcionado al tamaño.

Carácter del Silky Terrier

La raza Silky Terrier tiene una personalidad excelente, es un perro amable, cariñoso y muy seguro de sí mismo. Como ocurre con el Yorkshire terrier en el que se encuentra en los primeros puestos de perros inteligentes esta raza también es bastante inteligente y fácil de adiestrar.

Es una raza podríamos decir todoterreno ya que se adapta fácilmente al estilo de vida que le propongamos, siempre y cuando no lo dejemos durante mucho tiempo solo pues no lo suele aceptar de buen grado. Como buena raza terrier, son perros que les encantará perseguir todo aquel pequeño animal que se le cruce en su camino, es por ello por lo que deberemos tener sumo cuidado cuando le demos paseos por el campo ya que rechazará cualquier orden que le proporcionemos.

Con los niños es devoción lo que siente hacia ellos y siempre estará pendiente de participar en sus juegos salvo no le traten con cariño y respeto. Al igual que ocurre como en otras razas pero más en concreto con los terrier necesitan de una socialización temprana. Por lo tanto, una vez que nuestro cachorro se encuentre al corriente de todas sus vacunas deberemos exponerlo gradualmente a los diferentes estímulos tanto sonoros como visuales, así también como el contacto con personas extrañas y otros perros para obtener de esta manera un perro sociable.

Cuidados y Salud del Silky Terrier

El Silky Terrier es una raza de perro bastante saludable, pero al igual que ocurre como en otras razas, éstas no se encuentran libres de posibles problemas que pudieran surgir de origen hereditario. Para evitar dentro de todo lo posible la propagación de este tipo de enfermedades transmitidas por los padres como pudieran ser la displasia de cadera, luxación de rótula, hipotiroidismo o defectos hereditarios de los ojos entre otras, sería recomendable que solicitemos al propietario del criadero o al futuro vendedor, el historial clínico de los padres de nuestro futuro Silky Terrier para que de esta forma comprobemos que se encuentran libres de todas las enfermedades que se puedan transmitir genéticamente a sus descendientes y en este caso a nuestro futuro cachorro.

Hay algunas enfermedades hereditarias que no se manifiestan hasta que el perro llegue a tener plena madurez, soliendo ocurrir alrededor de los dos años de edad. Por lo tanto, no sería aconsejable que se utilizaran perros para engendrar cachorros que no alcancen dicha madurez ya que se podría estar transmitiendo alguna enfermedad hereditaria a sus descendientes sin tener constancia de ello.

Procuraremos cepillarle el pelo a menudo para mantener su pelo libre de enredos y nudos, también sería aconsejable realizar periódicamente visitas a su peluquería canina de confianza para que pueda lucir un pelo bien estructurado y no lo lleva arrastrando.

Su longevidad suele encontrarse entre los 12 a 15 años, aunque es indudable que teniendo una vida placentera y gozando de una excelente salud, seguramente superaran holgadamente dicha esperanza de vida.

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