Galgo Italiano – Perros Pequeños

Origen del Galgo Italiano

El Galgo Italiano o también conocido como Lebrel Italiano es una raza de perro de más de 2.000 años de antigüedad que procede de la antigua Grecia donde en la actualidad aún se conservan objetos decorativos de aquella época donde aparece representada la raza.  Recientes estudios arqueológicos afirman que incluso pudiese llegar a tener mayor antigüedad ya que en las excavaciones realizadas en las tumbas egipcias han aparecido huesos muy similares a los del Galgo Italiano que hoy en día conocemos, por lo tanto, casi podríamos afirmar que tienen como mínimo 5.000 años.

galgo italiano

Galgo Italiano

Fueron los fenicios aprovechando sus largos viajes de comerciantes quienes durante el siglo XVI empezaron a importar esta raza hacia toda Europa . En un principio su utilización fue para la caza de pequeñas presas que existían en las llanuras como conejos o pequeñas alimañas. A finales de la Edad Media y hasta bien entrado el año 1600, el Galgo Italiano se hizo muy popular entre la nobleza y la aristocracia de media Europa. Muchos Galgos Italianos llegaron a ser inmortalizados junto a sus dueños en retratos de grandes pintores de aquella época.

Durante la I y la II Guerra Mundial como al igual que ocurrió en muchas otras razas el Lebrel Italiano estuvo a punto de extinguirse. La falta de medios económicos y la hambruna producida por las guerras provocó que pocos criadores apostaran por la continuidad de esta raza en concreto. Tuvieron que pasar bastantes años después de la II Guerra Mundial cuando se empezaron aunar fuerzas sobre todo en los Estados Unidos para volver a revivir la raza del Galgo Italiano.

Aspecto del Galgo Italiano

El Galgo enano como cariñosamente suelen llamarle en muchos de los círculos caninos, tiene una gran semejanza a su hermano mayor el Galgo español. Su apariencia delgada junto con una musculatura bien pronunciada del que resaltan sus extremidades alargadas y un cuerpo de forma cuadrada hacen que tenga un porte al andar muy peculiar.

Según los estándares Internacionales (FCI) el Galgo Italiano debería ser;

  • Cabeza: Alargada y estrecha donde su longitud puede alcanzar hasta el 40% de su altura a la cruz. El Stop (Depresión Naso-frontal) muy poco destacado. El hocico largo y estrecho con una trufa de color oscuro, preferiblemente negro. Mandíbula fuerte articulada en forma de tijera (al cerrar la boca los dientes de abajo descansan en la parte inferior de los de arriba). Los ojos de color oscuro son grandes y expresivos; el globo ocular no sobresale ni se encuentra hundido. Las orejas de inserción alta son pequeñas y finas. Están plegadas sobre sí mismas y se extienden hacia atrás sobre la nuca y sobre parte superior del cuello, salvo cuando está atento donde la base de la oreja se levanta lateralmente.
  • Cuerpo: Su longitud es igual e incluso un poco inferior a su altura a la cruz. La zona dorso-lumbar es arqueada y una espalda recta y musculosa. Sus extremidades son de hueso fino pero bien definidas por una buena musculatura lo que le hacen tener un aplomo perfecto.
  • Cola: Delgada y de inserción baja. Su posición normal es recta apuntando al suelo donde la punta de la cola realiza una ligera curva.
  • Pelo: Es liso y delgado en todo su cuerpo. Los colores pueden ser negro, gris, gris pizarra y amarillo (isabelino). El blanco tan solo se acepta en el antepecho y los pies.
  • Altura: Se encuentra entre los 32 y 38 cm a la cruz.
  • Peso: Como máximo deberán pesar 5 kg.

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Carácter del Galgo Italiano

Si la fidelidad que muestran los perros hacia sus dueños es una de las características más esenciales en todo perro, en los Galgos Italianos esta peculiaridad aún se encuentra más acentuada. Adoran por encima de todo a sus dueños, es como si tuvieran un instinto muy arraigado que hace que no pudieran vivir sin estar a su lado.

Como hemos mencionado anteriormente el Lebrel Italiano es una de las razas de perros que requieren en todo momento ya no solo la presencia de su dueño si no también de su atención. Su lugar preferido sin duda alguna es poder estar dentro de casa ya que no suelen ser perros que necesiten estar mucho tiempo al aire libre, salvo la excepción de cuando son jóvenes ya que precisarán de sus pequeñas carreras para poder liberar toda la energía que atesoran, aunque también rápidamente querrán volver a estar dentro de casa. Debido a su pelaje corto y fino son perros que necesitan de calor (es muy habitual observarlos tumbados bajo los rayos del sol) esto hace que no acepten de buen agrado los días de frío o las zonas de inviernos bruscos. En esas épocas de tanto frío se hará necesario tener que abrigarlos con algunas de las prendas de abrigo que existen para perros.

Al tener una estructura ósea fina, unido a una personalidad tan tímida y sensible hace que no sean buenas mascotas para los niños muy pequeños o traviesos ya que son bastante frágiles y reservados. Donde mejor se adaptaran son con las personas mayores o quienes tienen una vida muy tranquila.

Dada esa naturaleza tan sensible que posee, debemos cuidar de no tratarlos con rudeza y enseñarles a comportarse correctamente mediante el adiestramiento con refuerzo positivo, NUNCA mediante el castigo.

El Galgo Italiano es muy inteligente y será más inteligente que nosotros si no tenemos cuidado. Esto quiere decir que detrás de esa carita de buenos se esconden verdaderos maestros de la manipulación que intentaran conseguir sus propósitos y si no nos damos cuenta pasaremos a estar por debajo de su escalafón. Por ello, aunque debemos de tratarlo con suma delicadeza esto no quiere decir que le permitamos actuar de cualquier manera ya que podríamos tener graves problemas de comportamiento en un futuro.

Cuidados y Salud del Galgo Italiano

Nos encontramos ante una raza generalmente sana, pero como todas las razas, no están exentas de los evidentes problemas que pudieran surgir de origen genético. Para evitar dentro de lo posible este tipo de enfermedades hereditarias como la displasia de cadera, luxación de rótula, hipotiroidismo o defectos hereditarios de los ojos entre otras, es más que recomendable que solicitemos al propietario del criadero o al futuro vendedor, el historial clínico de los padres de nuestro Galgo Italiano para que de esta forma podamos comprobar que se encuentran libres de las enfermedades que se pudieran transmitir genéticamente a sus descendientes y en este caso a nuestro futuro cachorro.

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Galgo Italiano

Para evitar el contagio de una gran variedad de enfermedades que suelen afectar a algunos perros, deberemos de cuidar de que nuestro Galgo Italiano se encuentre al corriente de todas sus vacunas, al igual también de sus revisiones anuales que nos señale nuestro veterinario.

El Galgo Italiano es un perro bastante friolero y es muy fácil que pueda ponerse enfermo por culpa del frío, es por ello por lo que deberemos de protegerlo y evitar que se encuentre a la intemperie sobre todo durante la noches y las horas más frías del día. Otro detalle que deberemos de tener en cuenta, es que suelen ser proclives a formárseles sarro en los dientes, por lo que será necesario cepillárselos al menos una vez a la semana utilizando para ello una pasta de dientes especial para perros o dándole a masticar una especie de huesos que son para el sarro.

Su esperanza de vida se encuentra entre los 12 y 15 años, aunque no sería de extrañar que superasen holgadamente esa longevidad. Se tienen constancia de ejemplares que han podido llegar incluso a los 20 años de vida, todo dependerá de la calidad de vida que hayan disfrutado.

Si se me permite la osadía, quisiera dedicar este artículo en honor de todos y cada uno de los Galgos españoles que han sido sacrificados a manos de personas desalmadas que decidieron acabar con su vida porque no les servían. La decisión de compartir tu vida al lado de un perro debe ser muy meditada, nuestros errores no deberían de pagarlos siempre los mismos.

Te dejamos este precioso video que muestra los andares de este excelente ejemplar.

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