Como educar a un cachorro hacer sus necesidades

Educar a un Cachorro, todo lo que deberías saber

Saber como educar a un cachorro correctamente es primordial para poder tener en un futuro un perro equilibrado y evitarnos sorpresas desagradables. Está claro que todos nos sentimos afortunados de compartir nuestra vida al lado de estos adorables de cuatro patas. Pero es obvio que no todo son alegrías ya que en algunas ocasiones nos pueden sacar de nuestras casillas debido a un mal comportamiento. Es por ello por lo que desde el primer instante de la llegada de nuestro cachorro a casa debemos de mostrarle cuales son las conductas que debemos de exigirle.

Si ya es difícil muchas veces poder educar a un hijo correctamente por muy bien que lo podamos intentar, imaginémonos un perro que no nos puede entender. Para poder educar a un cachorro hacer sus necesidades fuera de casa tenemos que grabarnos a fuego tres palabras importantes en el adiestramiento;

Paciencia, Constancia y Rutina

Estas tres palabras son el éxito en la educación de nuestro cachorro para que haga sus necesidades donde nosotros queramos, una vez se acostumbre a las ordenes será todo más fácil y hará que nos sintamos si cabe más orgullosos de su comportamiento. Lo primero que debemos saber es que no todos los cachorros son iguales, incluso dentro de una misma camada no todos aprenderán al mismo tiempo, por lo que hemos  de recordarlo a la hora de realizar las distintas técnicas que te vamos a explicar ya que no siempre responderán de la misma manera (lo que le funciona a la vecina o amigo con su cachorro no tiene porque funcionarnos a nosotros con el nuestro). Habrá cachorros que les costará aceptar las ordenes y se revelarán y en cambio otros serán más receptivos.

Lo que si tienen en común todos los cachorros es que necesitan un líder, alguien al que puedan seguir y sentirse protegido, es uno de los instintos más arraigado en nuestros perros. Si en un hogar no existiera este “líder de la manada” se proclamarán ellos mismos, es por ello por lo que nunca deberemos aceptar que nuestro cachorro haga lo que quiera, deberá aprender que somos solo nosotros quien ordena como y cuando se hacen las cosas.

Un error muy abundante entre los dueños sobretodo de perros pequeños es que por miedo a herir la sensibilidad de nuestro cachorro no le regañamos cuando realiza una mala conducta lo que estamos provocando es que entienda que no pasara nada malo por volverlo hacer.

Un perro es mucho más feliz con un dueño justo y se imponga en los momentos puntuales de mala conducta que con una persona que no domina las situaciones y es considerado por el perro débil emocionalmente. Nuestro perro siempre necesita poder sentir al “líder de su manada” a su lado, el cual protegerá y respetará.

¿Cuando empezar a educar a un cachorro?

Es común que uno piense que hasta X meses no se puede educar a un cachorro, pero es totalmente falso. Desde el primer momento que nuestro cachorro llega a casa tiene que empezar la educación, pero nunca de forma brusca ni alzando la voz. Por regla general, como ya hemos visto en un anterior artículo, la llegada del cachorro no debería de ser antes de los tres meses de edad, debiendo delegar en la madre del cachorro quien deba enseñarle sus primeras normas en la conducta.

Los inicios de la educación tienen que ser progresivos de ahí la palabra PACIENCIA, no podemos exigir que nuestro cachorro lo haga todo perfecto desde el primer momento.

Como educar un cachorro

Educar a un cachorro hacer sus necesidades fuera de casa

La gran mayoría de los dueños de cachorros opinan que esta es una de las primeras normas que les gustaría que aceptase su mascota, y lo entiendo. Para lograr que nuestro cachorro haga sus necesidades fuera de casa debemos de tener en cuenta varios detalles para lograrlo lo más rápido posible.

Los cachorros siempre buscarán un lugar alejado de donde comen y duermen para poder hacer sus necesidades con lo que nos adelantaremos a elegir esa zona colocando hojas de periódicos o empapadores para que nuestra mascota identifique esa zona como su “cuarto de baño particular”.

Mientras son cachorros y hasta cerca del año debemos de saber que sus ganas de orinar y defecar suelen ser más continuas y les cuesta más aguantarse que cuando son adultos, por norma general, cada dos horas necesitan hacer sus necesidades por lo que debemos de estar pendientes de llevarlos a su lugar.

A lo largo del día existen horas en las que son más propensas para que quieran hacer sus necesidades, esos momentos son los que debemos de llevar a nuestro cachorro hacia la zona que hemos habilitado para sus necesidades.

Como hemos dicho no todos los cachorros son iguales ni incluso a la hora de hacer sus necesidades, aunque suelen coincidir casi siempre;

  1. Después de comer o beber en abundancia.
  2. Al despertarse.
  3. Después de estar jugando o corriendo.

Estos tres momentos del día es cuando en la mayoría de los casos desean ir hacer sus necesidades. Deberemos estar preparados para llevarlos a su zona y lo mantendremos encima del periódico o empapador hasta que lo haga, en ese momento no acariciaremos al cachorro solo repetiremos una palabra como puede ser “pís” o el que nos inventemos, para que poco a poco asocie esa palabra con querer orinar o defecar.

educar a un cachorroAquí es donde vuelve a surgir la palabra mágica PACIENCIA, deberemos esperar hasta que haga alguna de sus necesidades. Cuando así sea, tenemos que actuar como si nos hubiese tocado la lotería, haciendo participe al cachorro de la alegría dándole muchos mimos y alguna que otra “golosina” que le encante. La mayoría de los casos el cachorro aprenderá rápido porque entenderá que al hacerlo allí le tocará premio. Si transcurrido un tiempo prudencial ±10 minutos y nuestro cachorro no hace nada y se muestra intranquilo desistiremos en motivarlo y le dejaremos marchar.

Mientras lo estamos educando puede que alguna vez lo haga fuera de su lugar por lo que le regañaremos pero sin alzar la voz demasiado ni tampoco siendo violentos con el cachorro, asociaremos siempre una palabra para poder regañarle como pudiera ser la palabra NO. Siempre utilizaremos esa palabra para corregir sus malas conductas. Ese NO deberá ser con un tono seco y cortante, el cachorro debe entender que esa palabra significa que algo malo ha pasado.

En algunas ocasiones, nuestro cachorro se puede mostrar inquieto, como si estuviese  buscando algo por la casa, esta actitud nos puede servir como una pista de que quiera hacer sus necesidades por lo que debemos estar atentos de llevarlo al lugar que le hemos proporcionado para orinar y defecar.

Al educar a un cachorro NUNCA y repito NUNCA debemos regañarle si hace sus necesidades fuera de su sitio y nosotros no lo hemos visto hacerlo, ya que no entenderá porque nos enfadamos y perjudicaremos su confianza hacia nosotros. Hay una mala costumbre en algunas personas en restregar el hocico del cachorro en su propia orina pensando erróneamente que es la mejor forma que se tiene para educarlo. Lo único que estaremos consiguiendo con esa actitud es un cachorro que haga sus necesidades en lugares escondidos e influirle negativamente en su educación.

Para lograr que nuestro cachorro rápidamente se acostumbre hacer sus necesidades en el lugar adecuado que le proporcionemos es importante la CONSTANCIA, de nada nos vale aplicar esta técnica si no somos constantes. Si somos constantes observaremos que rápidamente nuestro cachorro se acostumbrara hacer sus necesidades donde nosotros queremos.

La otra palabra no menos importante es la RUTINA, nuestro cachorro dispone de un reloj biológico perfectamente sincronizado, por lo cual debemos de ser muy metódicos en cuanto a sus horarios de paseos para que pueda hacer sus necesidades, sobre todo al principio ya que de no ser así estaremos retrocediendo en el proceso de aprendizaje.

Una vez haya aprendido hacerlo en la zona que le hemos habilitado y más o menos sepamos sus horarios para hacer sus necesidades procuraremos llevarlo a esas horas a la calle para que lo haga en el sitio que queremos.

Cuando lo haga en la calle también haremos como si nos volviese a tocar la lotería 😉 (nos estamos volviendo millonarios jajajaja) dándole muchos mimos y alguna que otra “golosina” para que nuestro cachorro entienda que es ahí donde queremos que lo haga. Cuando nos queramos dar cuenta, lo que en un principio parecía un trabajo arduo e imposible luego se volverá en una práctica natural.

Recuérdalo, Paciencia, Constancia y Rutina, las tres palabras mágicas para conseguir el éxito.

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