Bull Terrier Miniatura – Perros Pequeños

Origen del Bull Terrier 

El Bull Terrier Miniatura surge a mediados del siglo XIX en Inglaterra, creado en un principio para satisfacer las necesidades de un público sediento de peleas de perros y también para un deporte sangriento muy popular en aquella época que se basaba en cuantas ratas en un cuadrilátero podría matar un perro en un minuto 🙁 . Los Bull Terriers proceden del antiguo Bulldog Inglés (ahora extinguido) y del antiguo Inglés Terrier (extinguido), hay quien afirma que pudieran tener una pequeña carga genética de la raza dálmata.

En la historia del Bull Terrier cabe una destacada mención al inglés James Hinks de quien podríamos afirmar que fue el creador de esta raza, siendo él quien presentó a la sociedad este animal fuerte y musculoso. El cruce de razas fue metódico, nada se dejó al azar, se combinó la velocidad y destreza de los terriers con la firmeza inflexible del bulldog que había sido criado exclusivamente para matar osos y toros que eran previamente atados a un poste.

bull terrier miniatura

Durante muchos años esta raza fue muy popular en el ambiente de las peleas de perros ya que su espíritu incansable de lucha lo convirtió en un perro temible, llegando a matar durante las peleas a perros que le superaban holgadamente de peso y altura. Por suerte, James Hinks se empezó a interesar cada vez más por los certámenes de belleza, siendo en el año 1862 durante la presentación canina celebrada en los jardines de Cremone en Chelsea cuando presentó a una perra de Bull Terrier completamente blanca llamada “Puss” (el gato) que fue engendrada por un dogo blanco llamado “Madman” (el loco). Fue tal la fama que cosecho esta Bull Terrier que James Hinks empezó a utilizar razas como los dálmatas, galgos y pointers para aumentar el porte y elegancia de esta raza. Para reducir al máximo su singular Stop del cual carece y darle una sensación de ovalado visto de perfil se utilizó para ello la raza Collie.

El primer Bull Terrier moderno que se presentó en un evento canino careciendo de Stop se mostró en el año 1917 y se llamaba “Señor Gladiador”. En el pasado de esta raza no existía un estándar de peso ni de altura, lo que reflejaba una gran variedad de tamaños, siendo el Bull Terrier Miniatura quien gozaba de menor popularidad. Se tuvo que esperar hasta el año 1938 cuando empezó a resurgir este tamaño de manos del Coronel Richard Glyn que junto a un grupo de incondicionales de la raza formaron el primer Club de Bull Terrier Miniatura.

Como una raza separada de los demás Bull Terrier, los miniatura ya no podrían ser cruzados con los Bull Terrier de tamaño estándar y al existir pocos ejemplares de este tamaño se dio lugar a una considerable endogamia. En el año 1991 la raza fue reconocida por el AKC.

Aspecto del Bull Terrier Miniatura

Es una raza con una estructura corpulenta y musculosa del que destaca notablemente su cabeza en forma de huevo en la que se puede observar como carece de depresión fronto-nasal (Stop). Según su estándar Internacional (FCI) el Bull Terrier Miniatura deberá ser;

  • Cabeza: A la altura de las orejas el cráneo es casi plano, su cabeza tiene forma alargada, robusta y acentuado hasta la trufa, pero no debe ser basto. Si lo observaremos de frente debe tener una forma ovalada, vista de perfil se curva ligeramente hacia abajo desde el cráneo hasta la punta del hocico. La trufa deberá ser negra y curvada hacia abajo en la punta. La mandíbula fuerte y robusta con una mordida de tijera (al cerrar la boca los dientes de abajo descansan en la parte inferior de los de arriba). Los ojos de color negro o todo lo marrón oscuro posible, deben ser ceñidos y triangulares, situados oblicuamente. Las orejas son pequeñas, finas y se sitúan cercanamente entre sí, su posición normal son erguidas con las puntas dirigiéndose hacia arriba.
  • Cuerpo: Una estructura muy compacta debido a su marcada musculatura del que destaca un pecho ancho y profundo con unas costillas bien arqueadas. La espalda es fuerte y corta con un ligero descenso hacia el lomo. Sus extremidades perfectamente paralelas deben tener buenos aplomos con unos hombros fuertes y musculosos. Las extremidades anteriores son de hueso redondo y robustas.
  • Cola: Ligeramente corta y la porta horizontalmente.
  • Pelaje: Corto, compacto, rudo al tacto y un ligero brillo. En épocas de frío puede crecerle una capa de subpelo que le proporciona un toque suave. Entre la gama de colores predomina el Blanco puro aunque también se aceptan los colores como el negro, atigrado, rojo, tricolor y leonado. Son despreciables las manchas veteadas sobre el pelaje blanco. Los colores azul e hígado son muy detestable.
  • Altura: No podrá superar los 35,5 cm, no existiendo un mínimo en su altura.
  • Peso: No hay límite en su peso, aunque el ejemplar debe tener un peso acorde a su altura.

Carácter del Bull Terrier Miniatura

Lejos quedan aquellos años en los que el Bull Terrier era utilizado para peleas de perros. En la actualidad, nos encontramos ante una raza muy tranquila de carácter dulce, amoroso, leal y porque no, un poco payaso 😉 . Es un excelente compañero para la familia, que no dudará en defenderla incluso a riesgo de su propia vida lo cual lo hace ser un magnífico perro guardián.

Aunque se puede adaptar perfectamente a espacios reducidos como puede ser un apartamento, tan solo nos exigirá que le proporcionemos de mucho ejercicio. Necesitará de dueños con vidas muy activas que les aporte de caminatas frecuentes o de diversos juegos como el lanzamiento de pelotas. Si un Bull Terrier Miniatura no recibiera de suficiente ejercicio podría volverse muy destructivo y llegar a tener un comportamiento inapropiado. Llega a ser tal su ansia por sentirse activos que incluso en algunos ejemplares puede provocar el llamado “spinning” que es una forma obsesiva de perseguirse la cola todo el tiempo, incluso no muestran interés por la comida y en algunos casos deben ser tratados con medicamentos antidepresivos.

bull terrier miniatura

Diferencia con el estándar

Son bastante inteligentes pero también muy testarudos. El adiestramiento debe iniciarse desde muy temprana edad con refuerzos positivos y nunca mediante disciplina severa o un tono brusco ya que se bloqueará por completo en su aprendizaje. Deberemos procurar que su enseñanza se realice durante sesiones cortas de tiempo debido a su poca capacidad de atención que hará que rápidamente se muestre desinteresado de las ordenes incluso aunque le mostremos “golosinas” como recompensa.

Procuraremos que el cachorro del Bull Terrier Miniatura una vez que se encuentre al corriente de todas sus vacunas se socialice lo antes posible con sus congéneres y personas extrañas para que desarrolle una actitud positiva. Debido a su personalidad puede que en algunos ejemplares se muestren en algún momento desafiantes para comprobar el liderazgo de su dueño por lo que no es una raza para personas que nunca antes hayan tenido un perro.

Cuidados y Salud del Bull Terrier Miniatura

Nos encontramos ante una raza de perro bastante saludable, pero como en todas las razas, estas no se encuentran exentas de los posibles problemas que pudieran surgir de origen hereditario. Para poder evitar dentro de todo lo posible este tipo de enfermedades transmitidas por los padres como pudieran ser la displasia de cadera, luxación de rótula, hipotiroidismo o defectos hereditarios de los ojos entre otras, es más que recomendable que solicitemos al propietario del criadero o al futuro vendedor, el historial clínico de los padres de nuestro futuro Bull Terrier Miniatura para que de esta forma podamos comprobar que se encuentran libres de todas las enfermedades que se puedan transmitir genéticamente a sus descendientes y en este caso a nuestro futuro cachorro.

Aparte de este tipo de enfermedades hereditarias, también sería conveniente que se sometiese a nuestro futuro cachorro Bull Terrier miniatura (sobretodo los de color blanco) a una prueba de audición por parte de un especialista ya que tienden a padecer de sordera en uno o ambos oídos.

La nefritis (inflamación del riñón) es otra de las enfermedades graves más comunes en esta raza y es causada por una infección bacteriana aunque también puede surgir genéticamente. Una simple prueba de orina en esta raza a partir de los dieciocho meses de edad podrá ayudarnos para poder comprobar si tienen predisposición a padecer esta enfermedad y por consiguiente transmitirla a sus descendientes.

En los Bull Terrier Miniatura de color blanco suelen ser más propensos a padecer dermatitis ya que tienen la piel más sensible y es fácil que se les provoquen erupciones, llagas, irritaciones e incluso la sarna. También tienen una mayor predisposición a las alergias por inhalación o contacto con productos químicos o alergias en el aire como el polen, el polvo y el moho.

Teniendo en cuenta estos detalles sobre su salud del que no tendrían por qué aparecer en su cachorro, estamos seguros que disfrutará de su Bull Terrier Miniatura en el que su esperanza de vida se sitúa entre los 11 y 14 años.

Os dejamos este precioso video de estos fantásticos cachorros de Bull Terrier Miniatura 😉 .

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